Bienvenidos

Bienvenidos y gracias por visitar este pequeño espacio. Espero hacer de este hueco un sitio de reunión para todos aquellos que como a mi, que me enamoré de este mundo gracias a una persona muy especial que me ofreció por primera vez un té verde, os encanta perderos entre el olor de un buen té o de alguna infusión mientras escuchamos llover o simplemente mientras miramos el devenir de la ciedad tras el cristal frío de las gotas de lluvia.

Espero porder contar con vuestros comentarios.


Un saludo...


sábado, 20 de noviembre de 2010

El Té Tunecino con Piñones

...Sin ninguna duda podemos decir que además de China y Japón existe un lugar en el que la cultura del té traspasa las fronteras de la mera bebida es en los países árabes. Por causas del destino tuve la suerte de probar por primera vez el Té Tunecino (en mi opinión erróneamente llamado Té Moruno) en las regiones del norte de Túnez. Concretamente en un pequeño restaurante construido en un pequeño acantilado que daba al mar en la ciudad de Sidi Bu Said. 

Recuerdo que me impresionó gratamente la manera en la que los tunecinos conciben el té. En la medina de Tunicia encontré a decenas de personas sentadas entorno a una pequeña mesa de metal labrada bebiendo té animadamente.
Yo sirvo el té con tetera de alpaca porque conserva bastante tiempo el calor
Para elaborar un buen Té Tunecino necesitaremos:

Ingredientes:

4 cucharaditas de té verde.
Hierbabuena o menta piperita
Azúcar.

Elaboración 

En los vasitos de té se depositan, antes del echar el té , cinco o seis piñones (sin tostar) para que más tarde se inflen con el calor del agua.
  Echamos agua hirviendo en la tetera y tras unos segundos la tiramos (esta es sólo para calentar la tetera).
Pondremos directamente dentro de la tetera, ahora vacia, una cucharadita o dos de azúcar por taza.
Añadimos el té verde, un buen manojo hierbabuena o menta... y por último el agua hirviendo.

Dejar reposar y servir en vasos altos y delgados especialmente creados para este tipo de té.



El sabor de este té es amargo con un toque dulce que te deja un frescor en la boca que se mezcla con el sabor de los piñones. Pero las sorpresas no acabaron aquí ya que tuvimos la suerte de probar también un dulce típico de Túnez Llamado Makroud o macroude. Es un pastel originario de la cocina tunecina que tiene su reputación de la ciudad de Kairuán. El makroud se prepara superponiendo una capa de pasta a base de sémola de cuscús y una capa de pasta de dátiles (o a veces de higos). Todo ello se recorta en forma de rombos o triángulos antes de freirlo.


 Espero que os guste!

3 comentarios:

  1. SIDI BOU SAID

    Desde 1920, el pueblo destaca por la ley que Rodolphe d'Erlanger aprobó, obligando a todos los habitantes de la localidad a pintar y mantener sus casas de color blanco, menos las puertas, ventanas y rejas que tienen que ser de color azul claro.

    La plaza 7 de Noviembre, Constituye el punto de entrada al pueblo desde Cartago y Túnez.
    Es un lugar de paso obligado, con una rotonda en el centro, es aquí donde se encuentra la estación de ferrocarril, el aparcamiento y también donde te dejara el autobús si vienes en una excursión organizada.

    Partiendo de allí comienza la calle ascendiente, es donde se halla la mezquita Abu Said al-Beji, también conocida como la Mezquita-Zaouia de Sidi Bou Said, fue contruida por Hussein Bey y lleva el nombre del Santo musulmán Abu Said Ibn Khalef Ibn Yahia El-Beji. Este personaje es el que dio origen a la ciudad, donde se instaló como retiro espiritual; a raíz de su muerte (en 1.231), fue enterrado en un mausoleo bajo la cúpula de esta mezquita, y Sidi Bou Said se convirtió en lugar de peregrinaje.

    Desde aquí parte la turística y empinada calle Habib Thameur donde se hallan los comerciantes, en esta calle se pueden encontrar todo tipo de souvenirs y objetos típicos de la zona, y claro hay que practicar el mejor arte que hay en Túnez, que no es otro que el regateo. ( http://www.minube.com/fotos/rincon/153622/687712 )

    Subiendo la colina se ensancha formando una pequeña plazoleta que tiene el "original" nombre de Plaza Sidi Bou Said, con dos locales muy populares:
    El restaurante Le Chargi, y el Café des Nattes o Café de Esteras (es el café mas conocido de todo Túnez), está decorado con esteras, predominan los colores verdes y rojos de las columnas y techos. Dentro, en bancos de todo el Café, las esteras se instalan con múltiples colores donde las personas se desplazan para disfrutar de té con menta o fumar shisha, también conocida como chicha en Túnez.

    Este Café des Nattes fue lugar de tertulias de escritores como Simone de Beauvier junto a su compañero Jean-Paul Sartre, Oscar Wilde, André Gidé, Maupassant, y también de pintores como Giacometti, August Macke, Paul Klee, así como el arquitecto Le Corbusier, entre otros. Es probablemente el sitio con más ambiente del pueblo, ya que está rodeada de tiendas de souvenirs y de terrazas, donde la mayoría de turistas hacen un alto en el camino y degustan el tradicional té verde con piñones.

    La casa de Dar Annabi, Casa tradicional con la fachada blanca y sus puertas de color azul, situada en el centro del pueblo, en el interior se pueden visitar todas las estancias: la cocina, los dormitorios, baño, el patio y hay que subir una escalinata en el interior de la casa para llegar a su azotea que ofrece las mejores vistas del Golfo de Túnez., ya que al ser una de las mas altas, las vistas de los tejados también son muy recomendables.
    Además es una galeria de arte, el coste de la entrada es 2,50 DT por persona, es decir 1,5E y te sirven un té.

    El Centro de Músicas árabes y mediterráneas (CMAM) / Palació del Barón D’Erlanger.
    Se creó en el año 1991 y es uno de los lugares más premiados por su estupenda obra en la recuperación y sobre todo la promoción del patrimonio musical tunecino.
    Se ubica en el Cabo de Cartago y está instalado en el Palacio de Ennejma Ezzahra toda una obra de ingeniería árabe-islámica, en cuya construcción se tardaron más de 10 años. Este museo-palacio alberga más de 2.200 objetos históricos, artísticos. Que reflejan el gusto del Barón D´Erlanger como por ejemplo destacan una impresionante colección de manuscritos árabes del siglo XII.

    Muchos turistas se las apañan solos para coger un tren desde la capital y llegar a Sidi Bou Said, en algo más de media hora, a este apacible enclave más parecido a las islas griegas e incluso a Ibiza que al propio Magreb en el que se ubica. Lo permite la seguridad que el Gobierno se ha esforzado en lograr en el país.

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  2. Todo lo que dices de Sidi Bou Said es cierto, pero la primera fotografia corresponde al Café des Delices (o sea de las Delicias). Yo también he tomado te con piñones ahi, y son espectaculares sus vistas, sobre todo a la puesta del sol.

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  3. A mi los piñones no me flotan... (más que uno de vez en cuando). ¿Alguna idea?

    ¡Grácias! :)

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